Con un buen mantenimiento el número de bacterias en las bayetas disminuye notablemente. A continuación te indicamos los pasos a seguir para que sean más duraderas y se eliminen los malos olores;

  1. Utilizar una bayeta para cada zona. Para ello desde Ressol recomendamos nuestras bayetas con código de color. Por ejemplo nuestras bayetas Wonder o Jim disponibles en colores para utilizarlas con código de color, un color para cada zona de limpieza o para cada uso. Recomendado por la OMS y perfecto para Planes de Higiene y APPCC. Una para secar la vajilla, una para limpiar la encimera y por ejemplo, otra para las mesas.
  2.  También es importante realizar un mantenimiento diario enjuagándolas y dejándolas secar después de cada uso.
  3. Para una limpieza diaria cuando no se pueda utilizar lavadora y siempre que el tejido lo permita, meter la bayeta en agua caliente con unas gotas de detergente. Evitar este paso en las bayetas de microfibra, pues puede dañar la estructura del tejido. Es importante ver con atención las características de lavado de cada bayeta
  4. Lavar las bayetas con frecuencia en lavadora para eliminar la suciedad más incrustada.